"La tauromaquia es el vanal arte de torturar y matar animales en publico. Traumatiza a los niños y a los adultos sensibles. Agrava el estado de los neurópatas atraídos por estos espectáculos y rituales de sangre. Desnaturaliza la relación entre el hombre y el animal. En ello, constituye un desafío mayor a la moral, la educación, la ciencia y la cultura.
La cultura es todo aquello que contribuye a volver al ser humano más sensible, más inteligente y más civilizado. La crueldad que humilla y destruye por el dolor jamás se podrá considerar cultura. Precisamente por ello, los toreros y sus cuadrillas suelen provenir de las capas más desfavorecidas de la población donde la incultura es mayoritaria." (UNESCO)
Lloro, no dejo de llorar ante mi impotencia. Rabio de odio hacia el ser humano al abrir los ojos a su repugnante y cobarde visión de la diversión. Me hierve la sangre en las venas ante la injusticia y no sé... NO SÉ qué hacer, qué insignificante acción individual podría hacer yo para que ESO acabara para siempre.
Vivimos en un país donde es más "valiente" quien maltrata que quien protege a un animal.
A todo aquel que haya dedicado un solo momento en su vida a pronunciarse en contra de la tauromaquia en TODAS sus variantes, que haya luchado, sufrido o llorado -en especial esto último-, quiero darle el abrazo más grande del mundo, toda mi solidaridad y sobretodo decirle que difunda el rechazo que cada vez más personas en este país y el resto del mundo sienten hacia esta amarga lacra de la que hace ya demasiado tiempo que pienso que debería de tener los días contados...
Las imágenes del vídeo son muy duras, reflejan una realidad divertida para algunos, pero insoportable para personas con sentimientos.
"Al menos, en las plazas de toros el animal tiene una oportunidad: empitonar a su verdugo, de tú a tú. El consuelo, tal vez, de llevarse por delante al cabrón que lo atormenta."
Arturo Pérez-Reverte
